7 de mayo de 2008

Cuentos de la cripta putrefacta


El susurro de los callejones

" Fue en una noche de invierno en las calles de Santiago en que aquel hecho sacudió mi vida , ¡y de qué forma lo hizo!. No le echo la culpa a nadie, aunque en ese momento lo hice, sé que todo fue por mi ineptitud. ¡¡Cómo tan estúpido, maldición!! Mejor me dejo de cavilaciones y voy al grano de una buena vez.
Muy creído yo por las calles de la capital porque acababa de tener relaciones con una mujer increíble que había conocido hace poco- y que tal vez nunca vuelva a ver en mi perra vida- me adentré en un paseo peatonal vacío completamente, nadie a la vista ni al frente ni al lado. Yo pensé un momento en tomar el camino más largo al paradero, pero eran diez valiosos minutos que no estaba dispuesto a perder, y me adentré.
Había escuchado antes historias del centro de la ciudad pero nunca las tomé muy en serio, creo que por mi naturaleza incrédula, esa misma que me había permitido ser un ser exitoso, un ganador como en toda mi vida. Luego de esa noche ya no sería el mismo. Tal vez habrán escuchado la historia del vago Chito, es bastante conocida en la capital. Sí, ese mismo es. Lo conocen. Maldito sea el día que me metí en esa calle, justo cuando iba a la mitad se aparece de la nada una persona.
- Me da una monedita joven. -me dice.
- N-no tengo , señor. Lo lamento.
- No me diga eso por favor , amigo, que necesito unas poquitas moneditas pal vinito.
- Lo digo en serio, no le estoy mintiendo.
Se me acerca aún más.
- Por favor, por favorcito mijo.
- ¡ Le dije que no viejo de mierda!
Luego de decir eso siento algo en el cuello, frío como el hielo, y me desmayo.
Me despierto, un haz de luz me llega en los ojos, me impide ver con claridad.
- Buenos días , señor H.
- ¿ Quién es usted?
- No se preocupe que lo estamos cuidando de maravilla.
- ¿Dónde estoy?
- Veo que no recuerda nada. Está bien, le contaré to...
- Señorita V ... , venga de inmediato al pasillo
Es otra persona la que está hablando, debía haber estado drogado o algo por que no escuchaba bien los nombres, sólo la inicial.
- Ahora voy , miss.
Me quedé solo. El rayo luminoso todavía seguía en esa posición odiosa.Intenté levantarme pero caí por el lado de la cama. Mierda eso si que dolió. Me volví a parar, sin embargo un fuerte dolor en el ano me hizo caer. Acerqué mi mano para cerciorarme de que andaba mal y para mi horror descubro sangre en él. Mi corazón se aceleró a mil por hora, mi presión aumentó, mis piernas y brazos empezaron a temblar , mi cerebro estaba a punto de explotar hasta que perdí el conocimiento.
Dicen las personas aquí que morí, por ... me da vergüenza decirlo ... Okey, lo diré sin pena, morí porque..."


FIN
O
CONTINUARÁ?